La importancia de la alimentación en el embarazo reside en que la embarazada además de necesitar una buena nutrición para sí misma se encuentra alimentando a su bebé, pero esto no significa que deba comer dobles porciones sino que debe consumir alimentos de calidad ricos en todas las vitaminas, proteínas, sales minerales, hidratos de carbono y ácidos grasos esenciales que complementan a los nutrientes.
Porque la embarazada nutre y alimenta a su bebé por medio del cordón umbilical. Los nutrientes de los alimentos se transfieren por su sangre alimentando a su bebé. Es importante tener en cuenta que las sales minerales esenciales son el calcio y el hierro, en primera medida porque estos se pierden con facilidad durante el embarazo y el calcio ayuda a fortalecer los huesos y los dientes tanto de la embarazada como los del bebé. Para proveerse de calcio el mejor alimento es la leche y todos los productos lácteos pasteurizados como yogur y quesos.
En cuanto al hierro se puede encontrar principalmente en el hígado y la carne de res magra, luego en las legumbres como las lentejas. Pero básicamente la embarazada debe alejarse de los alimentos calóricos como los embutidos, dulces, azúcares refinados y todo producto considerado como confitura sobre todo si se encuentra con problemas de sobre peso.
También se debe controlar la ingesta de sal y alimentos demasiado salados para evitar la presión arterial alta.Es esencial evitar el alcohol, el café y todas las bebidas estimulantes para no afectar al debe y obviamente el tabaco, ya que a corto o a largo plazo influirá en la buena salud del niño, porque hoy en día se puede decir que muchas de las afecciones respiratorias que presentan niños y adolescentes derivan de madres fumadoras o embarazadas que han transcurrido su embarazo en ambientes que no estuvieron libres de humo, porque ha sido una fumadora pasiva con todos los mismos riesgos de una fumadora activa. Para llevar un buen plan alimentario lo mejor es que el médico personal obstetra le prescriba a la embarazada todos los alimentos permitidos y los no aconsejables según su criterio.
